La Comarca del Maestrazgo impulsó a finales del 2005 un premio de novela corta cuyos objetivos son, fomentar la escritura y la creación literaria teniendo como eje el escenario del Maestrazgo y difundir entre los habitantes de la Comarca el potencial literario de su territorio incitándoles a participar, convirtiéndose a un tiempo en creadores y protagonistas de sus novelas. El único requisito del premio en cuanto a tema era que la trama se desarrollase en el Maestrazgo.
A lo largo de estos años, el Premio de Novela se ha consolidado, siendo valorado muy positivamente en los círculos periodísticos y literarios.
El jurado del premio lo forman Concha Hernández, Antón Castro, y Pedro Rújula, todos ellos grandes conocedores y amantes de la Comarca del Maestrazgo, buenos amigos, y colaboradores generosos, siempre prontos con sus ideas y sugerencias.
Novelas premiadas en ediciones anteriores
Año 2006
Este año obtuvo el premio la novela “Días de cierzo“, de Elifio Feliz de Vargas Pastor, que convirtió al Maestrazgo en material literario, relatando una historia que mostraba la realidad de un día cualquiera en una masía desde el interior de uno de sus vecinos, acertando al entremezclar en un texto bien escrito y estructurado sentimientos y entorno.
Un viejo enfrentamiento familiar que desata odios en un territorio agreste como el Maestrazgo es el detonante de Días de cierzo, una novela que habla del Maestrazgo de hoy, de cómo transcurre el tiempo en la masías anudando el pasado con el presente, de los vínculos que se establecen entre el territorio y las gentes y de la relación entre las expectativas de futuro y la ilusión de los habitantes. El autor, mediante un lenguaje maduro, estilizado y elegante, consigue un relato intenso de ritmo muy preciso que juega con la sugerencia y el matiz.
Año 2007
La novela ganadora fue “En tierra de nadie” de Rafael Esteban Silvestre. Es una novela que tiene como marco la Guerra Civil española, y rescata del olvido una figura un tanto controvertida, la de Luís Lucia Lucia.
Luis Lucia fue cofundador de la CEDA junto a Gil Robles y ministro en la Segunda República Toda su familia descendía del Maestrazgo, de Tronchón y Mirambel principalmente, y solía “veranear” en Cantavieja, donde se rodeaba, como era habitual en la vida rural de entonces, de las personalidades de la zona, miembros de las familias de raigambre de los pueblos del Maestrazgo.
A los 24 años ya era director del “Diario de Valencia”, región donde trabajaba como abogado, y donde creó la Agrupación Regional de Acción Católica.
Sin duda vivió los peores momentos de su vida tras el estallido de la Guerra Civil y su posicionamiento a favor de la República, lo cual le situó en la tesitura de ser perseguido por los dos bandos en confrontación. Esta situación le llevó a huir, y su huida fue hacia el Maestrazgo.
Año 2008
Este año el premio quedó desierto
Año 2009
La novela ganadora fue “Masía Muela” de Miguel Angel Carcelén Gandía. Se trata de una novela negra cuya acción se sitúa en El Maestrazgo. Como establecen los cánones del género negro, es también una novela social que permite adentrarse en la vida, conocer a las personas, seguir sus comportamientos en el día a día, y aproximarse a las razones del vivir, del existir y del actuar.
Miguel Angel Carcelén consigue una perfecta obra de género mediante una trama ambientada en el medio rural, arropada por una prosa madura y llena de matices, y una intriga minuciosamente dosificada. Cuenta con unos personajes, bien definidos, con intensidad y vida propia. Los temas tratados tiene total entidad y actualidad, desde la dificultad de construir una vida sentimental en un entorno poco poblado, el papel mediador que el clero ejerce en la comunidad o la homosexualidad.
Año 2010
La novela ganadora fue “El diablo en Cantavieja” de Raul Rentero Mateos. Un mendigo que dice ser el rey, un niño manipulado que actúa como baile, una extraña presencia en la iglesia de la población, la persecución de un ser siniestro en medio de la noche… todos estos elementos se dan cita en El diablo en Cantavieja. Raúl Rentero teje en esta novela un sólido argumento de misterio sobre un telón de fondo histórico. La trama plena de intriga y el ambiente inquietante que rodean al relato dan forma a unos personajes que se mueven en un escenario y un tiempo reales: las Bailias a comienzos del siglo XVIII.
La novela sabe equilibrar la ficción con los elementos históricos, el sentido del humor y de la sátira, la relación entre la fábula y la realidad, y discurre por el filo de la navaja de las apariencias, de lo que puede ser y no es.
Año 2011
La novela ganadora fue “La memoria de los árboles” de Josefina Solano Maldonado. Valiéndose de los árboles como elemento alegórico, la novela propone una exaltación de la mujer en el medio rural, una forma nueva de contar la Guerra Civil desde otra perspectiva: la del esfuerzo, la del trabajo, la de la soledad y la del matriarcado, con interesantes retratos de mujer y una atmósfera de dolor y de misterio. Todo un reconocimiento al mundo invisible femenino en el medio rural.
Josefina Solano nos presenta una novela bien construida, formalmente impecable, con un relato que engancha y con medidas dosis de lirismo bien  integradas en el relato, momentos de emoción y un trasfondo histórico  al servicio de la narración.